La cámara se detiene en los rostros de los padres.

El silencio dice más que cualquier diálogo.
​Acabo de ver esta historia y me ha dejado pensando en el peso invisible que a veces cargamos sobre nuestros hijos.
No es una película más,es un espejo de esa lealtad silenciosa que nos ata a las raíces, incluso cuando sentimos que nos asfixian.


​En la familia, el papel de los hijos puede ser el motor o el ancla.
​Si los educamos para ser guardianes de nuestras propias frustraciones o necesidades, los condicionamos a vivir con una deuda que nunca pidieron contraer.


Los hijos no son proyectos de vida para completar los nuestros, ni manos extra para sostener lo que nosotros no supimos gestionar.
​Cuando un hijo asume una responsabilidad que no le toca, su futuro se vuelve un eco de nuestro presente.


​Para que esa influencia no sea una condena, la gestión debe pasar por la libertad y el respeto.
Dejarlos ir es, irónicamente, la única forma de que decidan volver.


La verdadera fuerza de una familia no está en la dependencia, sino en la capacidad de cada uno de ser individuo sin dejar de ser parte.
​Merece la pena verla… para recordar que el amor bien gestionado no pesa.


Como bien menciona Khalil Gibran en su poema a los hijos…..


Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados.
Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea hacia la felicidad.

#recortesdeotrasvidas
​#juaniangelesperez

#feelmyvoice



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