El estrés tiene una forma muy tramposa de convencerte de que no tienes ni dos minutos para parar…
Te empuja a seguir cuando es precisamente ahí, en plena aceleración, cuando más energía y claridad estás perdiendo.
Parar no es perder el tiempo, es recuperar tu foco..
Si no frenas la inercia, solo te queda el desgaste.
Aquí tienes algunos pequeños trucos,
sin ir más lejos de donde estás..
Busca el sol…cierra los ojos frente a una ventana. Siente el calor en la piel hasta que el ruido baje.
Toca tierra…si tienes plantas, hunde los dedos en la maceta. Ese contacto te devuelve a la realidad al instante.
Agua fría…moja tus muñecas. El impacto térmico corta el bucle mental y te ancla al ahora.
Respira aire..abre el balcón, una ventana. Deja que el aire nuevo empuje todo lo que está estancado.
Camina descalzo…siente el suelo bajo tus pies. Recupera el apoyo firme y vuelve a tu centro.
Busca silencio…en él es donde encuentres las verdaderas respuestas.
Si puedes hacer esto más extensivo dando un paseo por la naturaleza, pegada al mar mejor aún, pero si no, no te limites…
La naturaleza solo te pide estar..asi que detente.
Respira….lo que necesitas para sanar ya estaba ahí delante de ti,
mucho antes que cualquier problema..
En todo paseo por la naturaleza, uno recibe mucho más de lo que busca.
John Muir
#recortesdeotrasvidas
#juaniangelesperez
#gestiondelestres
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