Miramos demasiado hacia fuera buscando una medida que solo existe dentro.​Nos han enseñado a calcular las posibilidades basándonos en lo que otros han logrado, como si sus techos fueran los nuestros.​

Olvidamos que la capacidad no es un dato fijo con el que se nace…

Es un territorio inexplorado que solo se descubre cuando decides dar un paso más allá de lo cómodo.​

La mente funciona exactamente como un músculo. No crece en el descanso ni se fortalece repitiendo lo que ya le resulta fácil.​

Necesita peso, constancia y esa pequeña resistencia diaria que estira los límites un poco más cada mañana.​

El verdadero peligro es concederle al entorno el derecho a decidir hasta dónde puedes llegar.

Cuando dejas de buscar la aprobación en la mirada ajena, todo el panorama cambia.​Creer en uno mismo no tiene nada que ver con un entusiasmo pasajero.

Es una disciplina silenciosa.​Un trabajo diario que se ejerce cuando decides que tus razones pesan más que las dudas externas.

​Los límites reales no están grabados en piedra, se trabajan y se empujan con paciencia. La única forma de conocer el verdadero alcance de tu fuerza es negarte a parar antes de tiempo.​

Nada retiene tanto a los seres humanos como la falta de confianza en su propia capacidad para expandirse. Séneca​

#juaniangelesperez

#recortesdeotrasvidas

#limitesmentales


Descubre más desde RECORTES DE OTRAS VIDAS

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde RECORTES DE OTRAS VIDAS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo